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BOLETIN: INVIERNO NUMERO DE 2005

LOS POBRES LUCHAN POR LA TIERRA EN JUAREZ

PRO: PADRE BILL MORTON, SSC

Una milla de la frontera de los EE.UU. en la parte oeste de Juárez, México, hay un bonito pedazo de tierra llamado Lomas de Poleo, situado en una parte plana de las montañas. Viendo al sudoeste, uno puede ver la cuesta de las montanas de Juárez, y viendo hacia al norte, las Montañas Franklin. La estatua imponente de Cristo Rey, dando al este, no favorece ni un lado ni el otro de la frontera, pero observa con tristeza las actividades entre dos naciones supuestamente Cristianas.

Desde 1958 se ha tratado de desarrollar esta área y establecer un crucero internacional. Ahora, la ultima propuesta para tal crucero parece que sí se va a realizar.

Historia de Lomas de Poleo
Luis Urbina Durán fue el primer colono en Lomas de Poleo. Me dijo de su inspiración a desarrollar una comunidad agraria aquí. “En 1971 venimos a vivir aquí en paz y tranquilidad. Le pedimos al gobierno federal si podíamos establecernos aquí y nos dijeron que no se podía incorporar porque no había agua, electricidad caminos, escuelas o servicios. Les dijimos que no nos importaba, que sólo queríamos vivir.”

Urbina recibió permiso del gobierno federal para proceder. Lo hizo con cuidado, ya que había oído que la familia Zaragoza tenía terreno en el área. Quería estar seguro que Lomas de Poleo no invadiera a ninguna parte del terreno de los Zaragoza. Urbina y otros colonos se reunieron varias veces con Pedro Zaragoza Vicarra (finado). En cada junta, Zaragoza declaraba que ninguna de la tierra en Lomas era de él, que él no se los podía vender o ayudarles a obtener el titulo para ella. Seguros que estaban en tierra nacional no reclamada, invitaron a otros a colonizar.

Así como llegaban nuevas familias, cada una escogía dos hectáreas de tierra de un mapa de Lomas. Se registraba el nombre de la familia y el solar y empezaban a construir sus viviendas. Como se desarrollaba la comunidad, los colonos cortaron caminos en donde antes había arena desértica, y en 1985, construyeron una escuelita a la cual el gobierno federal asignó a una maestra.

Al mismo tiempo, las familias frecuentemente buscaban y recibía cartas de autoridades locales, estatales y federales pare documentar la posesión de la tierra. Estos documentos – de jueces y otros oficiales – claramente afirmaban la posesión de cada solar en Lomas. Muchas familias también usaban el domicilio en Lomas en sus credenciales electorales, prueba que residían en tal propiedad desde la fecha dada en la identificación.

Retos legales y organización en Lomas
Estos primeros colonos conocían la ley mexicana, estatal y federal, que declara: “Propiedad se adquiere en cinco años cuando se obtiene con la intención de posesión, en buena fe, pacíficamente, continuamente y públicamente” (Código de la Ley Civil Federal, Articulo 1151). Así es que, para proteger su tierra y obligar al gobierno por los títulos, en 1990 algunos residentes formaron una Asociación Civil (A.C.), una organización Mexicana de falta de ganancia con estado legal en el país. Otros que no estaban de acuerdo con su formación permanecieron fieles a Urbina.

En 1992, Zaragoza Vicarra trató de reclamar dominio de las 318 hectáreas de tierra en Lomas. Sin embargo, el Tercer Tribunal Civil, 1442/92 rechazó el atento de Zaragoza y rigió que A.C. y los residentes estaban en posesión de la tierra. En 2001, la viuda de Zaragoza, María del Refugio Fuentes y sus hijos, Pedro y Jorge, trataron de reactivar el reclamo de Señor Zaragoza. El Primer Tribunal Civil 1308/01 se refirió a la decisión de 1992, declarando que la tierra estaba “en litigación” y no se debía alterar, esperando una resolución final.

Tácticas Amenazantes de los Zaragoza
En medio de estos retos legales, la comunidad creció pacíficamente hasta que el número de familias llegó a 350 para el año 2003. En 2002, la comisión Federal de Electricidad (CFE) y el gobierno municipal de Juárez instalaron la infraestructura para llevar electricidad al pueblo. Después de contratar con CFE y empezar a hacer los pagos necesarios las familias recibieron medidores en sus casas y gozaron del uso de electricidad legal y segura.

Aunque los residentes no tenían títulos, la comunidad parecía y se sentía segura. Sin embargo, para la primavera del 2003, había mucha ansiedad sobre rumores que la infraestructura eléctrica se iba a quitar. Por cierto, la CFE, dentro de poco, mandó quitar la infraestructura que habían puesto en Lomas sólo un año antes. Los residentes se dieron cuenta de la inminente llegada y bloquearon el camino con llantas en llamas y con piedras para arrojarlas a las camionetas si pasaban mas allá de las llantas. Las camionetas se fueron pero la victoria fue corta.

In Mayo 2003, volvieron las camionetas a Lomas, esta vez protegidas por policías del municipio de Juárez acompañados del cuerpo de bomberos para apagar las llantas ardientes y dispersar a los que resistieran. Los policías arrestaron a algunos que resistieron y acosaron a otros. En dos días, sacaron el cable eléctrico y quitaron el poste de concreto de 40 pies de altura. Ahora los residentes de Lomas tenían que sufrir las indignidades del calor y del frío sin electricidad.

Una semana después, un grupo de 200 vigilantes, pagados 300 pesos al día, se instaló en el poblado cerca del tanque de agua con el propósito de controlar al único camino que conduce a Lomas. Pedro Zaragoza y las empresas que controla, Grupo Zaragoza, ahora iban a usar miedo, intimidación, amenazas y violencia para debilitar mucho más a los colonos y forzarlos a dejar el lugar. Se observó que el grupo vigilante tenía en su posesión, cañerías, bats, armas de fuego y jóvenes tipo “cholo” usando drogas.

A este tiempo, se observó que un miembro anterior de la A.C., David Camacho, entraba y salía del campamento de los vigilantes. En los medios de comunicación hubo reportes falsos que declaraban que él representaba a los residentes de Lomas y comunicaba el deseo de éstos para ser reubicados por la familia Zaragoza. Camacho a menudo presentaba documentos legales a nombre de la A.C. Se había convertido en un empleado de los Zaragoza y estas tácticas intentaban causar confusión, conflicto y destrucción en la comunidad.

Por tres semanas los vigilantes permanecieron en su lugar, una presencia amenazadora que circulaba libremente en la comunidad por la noche. Quemaron un corral de puercos de una viuda, mataron los puercos y quedó la señora horrorizada. Se presentaron quejas pero las autoridades no hicieron nada. En el mes de junio, los residentes y amigos de Lomas marcharon a la Presidencia Municipal y protestaron en frente de la oficina del Presidente Municipal. Después de tres horas, el Alcalde Alfredo Jesús Delgado tuvo una reunión con la gente y les prometió que les iba a cumplir sus tres peticiones: 1) que no reconociera a Camacho Silva como líder de la A.C., 2) quitar el grupo vigilante, y, 3) restaurar la electricidad. Esa misma semana los policías municipales forzaron a los vigilantes de Zaragoza que dejaran la cuesta.

La lucha continuo
En marzo de 2004, los vigilantes regresaron con camiones de carga llenos de materiales de construcción, máquinas para excavar y camionetas llenas de trabajadores. Habían comprado un pedazo de tierra en Lomas y allí instalaron su base de operaciones. Un sábado por la mañana, despertaron los residentes al ruido de la instalación de postes de concreto y alambre espinoso que selló la comunidad. El siguiente día, muchos residentes se amotinaron y sacaron muchos de los postes. Con tiempo los vigilantes ganaron el control y volvieron a poner los postes. Entonces construyeron una puerta enorme de metal por el cual todos tenían que pasar para entrar a Lomas. En Mayo, los residentes hicieron un último atento para quitar el cerco. Fracasó y, desde entonces, los vigilantes han controlado quien entra a Lomas.

Para hacer la situación peor, el 15 de Septiembre, los vigilantes destruyeron la capilla de tarimas Jesús de Nazaret. Fue mucha la publicidad que se generó sobre esta injusticia; hasta el obispo vino a Lomas y celebró una Misa pública, declarando que da destrucción de la iglesia era un sacrilegio. Volviendo a construir la capilla creo solidaridad entre el pueblo, y vimos un aumento en la participación en las actividades de la comunidad y en la asistencia a la Misa dominical.

Acompañando la pelea en la cuesta
Romero dijo, “Una vez que tienes un amigo que es pobre no vas a ser el mismo. Ningunos de los problemas van a aparecer lo mismo.” Esta situación y las personas valientes involucradas en ella me han afectado profundamente. Dada la situación, me cambié a la casa de Doña Tere, una viejecita que, meses antes, había fallecido. Su hermana me dio permiso para usar la casa. La casa esta cerca de la capilla, y creo que mi presencia constante es un signo del apoyo que ofrezco al pueblo.

Pocos días después de haberme cambiado a la casa de Doña Tere, Rubén Iglesias, algo como el jefe del Grupo Zaragoza, vino a hablar conmigo. (Supuestamente Iglesias fue el que dio la orden de que se tirara abajo la capilla.) Iglesias me dijo que los Zaragoza estaban bien humillados por las cosas que decía yo y querían una junta conmigo para probar que estaban actuando dentro de sus derechos. Aunque les di mi número de teléfono, jamás oí de Iglesias o ningún miembro de la familia Zaragoza.

Entre tanto, Manuel Balderas, la cabeza del grupo vigilante, ha estado poniendo fuerza al pueblo para que firmen y se deshagan de sus derechos a la propiedad. Le he rogado al pueblo que no firmen nada sin representación legal y con las promesas de los Zaragoza en escrito. En la reunión semanal de los sacerdotes diocesanos, el Monseñor Mariano Mosqueda dijo que había oído que Iglesias me había identificado como el sacerdote que andaba agitando al pueblo.

Continua la presión
Desde Abril, Zaragoza ha puesto mas opresión para que los habitantes dejan el lugar. Los cercos se han extendido al norte y al este de la frontera de los EE.UU. y mas hectáreas debajo de Lomas Planta Baja se han cercado. Asombrosamente, algunos cercos hasta se han construido por en medio de las casas. Ciento veinte familias todavía permanecen dentro del área cercada en Lomas. Después de varios atentos por los abogados de Zaragoza para forzarlos a firmar y no tener derechos a la propiedad, el pueblo queda convencido que tienen derecho constitucional a la tierra en que viven.

Varios esfuerzos se han hecho para negociar con los Zaragoza, pero los representantes de Lomas han sido tratados muy mal y se les han ofrecido mudanzas a otros pequeños solares de tierra en lugares malos. Adicionalmente, muchas protestas y reclamos registrados en la oficina de la procuraduría fiscal del estado se han encontrado sólo con el silencio de las autoridades. En una campaña sobre el internet, presentamos más de 2,000 “títulos firmados” por aquellos que apoyan la comisión Mexicana Nacional de Derechos Humanos, que sucesivamente le recomendaron al Presidente Fox que interviniera. Escogió no hacerlo.

Signos de esperanza
Un acontecimiento positivo reciente ha sido la llegada de un abogado entusiasta de la oficina de la procuraduría Agraria quien ha traído esperanza y unidad a la comunidad. (Omito su nombre por su seguridad.) El discute que la tierra disputada es tierra federal, no privada, y que los títulos de los Zaragoza son nulos. Continua registrando todos los datos y los documentes de los residentes que reclaman tierra en Lomas. Tiene cienes de casos documentados, incluyendo todos los que están dentro del área cercada. También ha preparado demandas individuales contra los Zaragoza por la destrucción de propiedad.

Recientemente, de veras les predicó a los del pueblo, diciéndoles que no se creyeran que el dinero y el poder siempre ganan. Les recordó que la Constitución les da derechos a la tierra. “La revolución de 1910 les quitó la tierra a catorce familias quienes eran dueños de todo México y aseguró que seria distribuida imparcialmente a los ciudadanos de México. Esta tierra se pagó con la sangre de revolucionarios, y no vamos a dejar la lucha.”